viernes, 25 de junio de 2010

Cuando escribes

Escribir sobre uno mismo es como regalar pedazos ti, y aún así, está infravalorado. Dejas transparente la piel y puedes ver correr la sangre caliente que va desde la menta hasta los dedos que martillean el teclado o a la mano, que garabatea palabras dándole forma a la vida, mi vida, tu vida, su vida.

Cuando se escribe, nada existe, tu alrededor es solo tu presencia y el sonido se disipa dando paso a las miles de voces que se trasladan con demasiada celeridad de neurona en neurona.

Cuando se escribe, el estomago se cierra, dejando revolotear a las mariposas que suavemente vuelan, eso si, de colores, siempre de colores.

Cuando escribes, no hablas, no pestañeas, no te mueves, solo fijas la mirada en la pantalla, o en el papel donde eternizas las frases que del alma emanan.
Cuando escribes, te desnudas, te vuelves indefenso y la armadura del corazón queda guardada.

Cuando terminas de escribir, a veces, has sentido tantas cosas, que no quieres compartirlas por miedo y las guardas o las tiras, pero a veces, solo a veces, te quedas desnudo, indefenso sin armadura en el corazón y sueltas tus palabras, quedando a merced, de quien las lea, y confiando en que no me falles, confiando en ti, siempre, confiando en tu mirada.


S.M. 25/06/2010

viernes, 7 de agosto de 2009

¿Que esperamos viviendo en está sociedad?

La gente lo achaca al calor, a las vacaciones y las demasiadas horas uno frente al otro, y ciertamente no es así, ninguna de las excusas son validas para darse cuenta que el ritmo de cada día, que los cambios sociales no solo afectan a la macro-sociedad, sino que a nivel micro entra en cada vida y exprime cada punto negativo que se le puede sacar a este mundo estresante y consumista.

No hay tiempo en las mañanas de estar 5 minutos abrazado a la persona que quieres y dedicarle un buenos días con la sonrisa de felicidad en los labios, solo hay tiempo de apagar el despertador (del móvil por supuesto) y refunfuñar por arañar unos minutos mas de tiempo en la cama pensando en el cansino día de trabajo que espera.

Ya no hay tiempo de llegar a casa con un “hola cariño, estaba deseando verte”, ahora la puerta se abre y uno se “espachurra” en el sofá y de alguna manera se evade de la realidad pensando en el productivo día de curro que le llevara a unas vacaciones a saber donde pero eso si, a olvidarse de todo, o a ese coche con el que vacilar a los colegas o a miles de cosas basadas en dinero y mas dinero.

Se agotaron los caminos de las buenas palabras y los buenos sentimientos, se perdieron por los escombros de la anterior civilización, eso mismo, la civilización y el humanismo. Los detalles son acontecimientos de minorías que son incomprensibles hechos de mayorías a los que no les encuentran sentido y así se van reduciendo las posibilidades, así se va minimizando la esperanza de calidad de vida basada en algo que no sea dinero, y así se van desmoronando principios y las buenas intenciones se enconan como una espina en cada grito dejando salir lo peor de cada uno.

Quizás deberías meditar cuanto hace que no eres feliz, cuanto hace que no ríes de corazón, cuanto hace que no amas con locura, cuanto hace que no sonríes por el mero hecho de empezar el día con alguien a tu lado, quizás ahora que pienso, mejor no te pares a pensar, porque me daría pena saber que la respuesta fuera... ¿pero eso se puede conseguir en la vida?.


S.M. 07/08/2009

sábado, 20 de junio de 2009

"Regalo poesías"

Una frase que siempre se dice cuando nos pasa algo en la vida, es que creemos que nunca nos tocare a nosotros.

Es imposible entender la historia de cada persona, y la empatia no sirve mas que para intentar sentir lo que no debieras, ya que se te devuelve la información sesgada de propia persona.

En la calle, donde había un hueco vació, en un rincón cerca de la poesía, está Enrique, -supongo que sera Enrique tras distinguir alguna que otra letra de tal nombre en su firma-, quizás fue padre, amigo, banquero, escritor... quizás fue amante, marido, un buen trabajador... quizás fuera mil cosas que ahora se reducen a un rincón con folios y letras repetidas una tras otra.

Al principio solo causaba curiosidad, alguna que otra moneda, mientras el regalaba letras, mas tarde, ya dejo de ser la novedad dando paso a una lata de cerveza que de vez en cuando acompañaba a su bolígrafo, para ahora, desencadenar en el olor a alcohol que desprende cuando le miras.

Me da pena sentir pena, Enrique no es mas, que un escritor, que día tras día, se sienta en la Gran Vía, a pie de La casa del libro, pone un cartel que dice “Regalo poesías”, y escribe, folio tras, folio, repitiendo letra tras letra, mientras espera que alguien, le cambie sus letras por una moneda, sabiendo que no es gran cosa, pero es lo único que puede dar.

Enrique viste como cualquiera de nosotros, seguro, que sus sueños se truncaron y a pesar de todo, no deja de regalarme una sonrisa cuando le cambio una moneda por uno de sus folios.

Y si el mundo fuera otro, haríamos algo mas que sentir pena de sentir pena por él.

S.M. 21.06.09

domingo, 12 de abril de 2009

Fin de la Semana Santa y las no vacaciones

Domingo de Resurrección, el día que anuncia que para la gran mayoría de gente terminan las vacaciones y para la otra minoría que hemos vueltos a ser salvado no se de que.

No es que sea mucho de estas fiestas, demasiado dinero encubierto en miles de varales, mantos, tronos, orquestas y tantas cosas que un folio se me quedaría pequeño, pero al fin y al cabo soy tan de costumbres como se puede ser portando sangre del Sur.

Me gusta sentarme con mis padres, en un rinconcito perdido es esa calle tan concurrida de Málaga, sillas de la playa en una mano, y en la otra la bolsa de los bocadillos y bebidas, a esperar una tarde entera hasta que los capirotes del color perteneciente a la cofradía que esa noche "pase" (en este caso, la del jueves santo) anuncie que el trono la sigue, no es en si la ostentosidad del santo lo que hace que a una sureña se le ponga la piel de gallina, es el fervor de tanta gente que es capaz de tener fe, ilusión, esperanza, en un inexistente, la imagen no es que un mas que ítem, algo a lo que aferrarse para levantarse y dar con fuerza el primer paso del día, con el pie derecho siempre, claro ^^

Me acaba ganando la gente, las calles repletas de idas y venidas, el ambiente festivo los días de la semana, y la tristeza que invade el ambiente el viernes santo.
En mi tierra, los sábados no hay "tronos", un pequeño descanso de toda la semana que se lleva ya a cuestas, yendo de templo en templo, yendo a "encerrar" a los tronos, itinerario en mano y gritando algún ¡ole! perdido al "paso" que en ese momento tengas delante.

Llamadlo como queráis, falsedad, ignorancia, contradictorio, a mi me va a dar igual, yo voy a seguir sintiendo lo mismo cuando vea a los hombres de trono levantando a pulso un trono de ¡3900kg!.
De todos modos, este año me volví a quedar sin Semana Santa, sin tarde sentada en la silla de playa, bocadillo en mano, sin pasos, sin encierros, sin ¡oles!, y sin limones, si, jejeje, limones, como buena malagueña ;-)

Saluditos, espero que pasaran buenas vacaciones está pasada semana. Kisses

miércoles, 4 de marzo de 2009

LA SOLEDAD

No existe peor epidemia en está sociedad, por mucho que pregunte, todos están de acuerdo de este mal que azota y condena a todos por igual, al que ni el dinero gana, el que le está ganando terreno a todos los sentimientos, el que arrebata ilusiones, fuerza entereza y ganas.

Estaréis de acuerdo conmigo, cuando al pronunciar la palabra SOLEDAD es imposible no encontrar a nadie que no se halle inmerso en ella.

En está época ya no se relación tal palabra con estar solo, ahora se está solo mientras miles de voces te martillean lejanas, se está solo mientras paseas con cientos de personas a tu alrededor, se está solo cuando intentas que las palabras de detrás de un ordenador sean capaz de aportarte calor.

Supongo que el día que esta sociedad se de cuenta de ello, podremos llegar a algo, mientras, dejamos que los demás metan sus cabezas en la tierra y se esconden cual avestruces con miedo a relacionarse con los demás, mientras dejamos que la desconfianza sea el pan de cada día, mientras penosamente, dejas de confiar en nadie, al final, dejaremos de confiar hasta en nosotros.

No entiendo como se puede ser tan tonto, como nosotros mismos estamos encerrándonos en cuartos oscuros, de los que no somos capaces de salir ni enseñándonos el camino a plena luz, orgullosos de ser mas listos que el otro, orgullosos, altaneros con la cabeza bien alta, orgullosos estúpidos que trazan lineas de separación entre personas.

Un poco mas de humildad no vendría mal tal y como están las cosas, pero claro, eso ahora no se lleva, porque si eres así te pisan, si eres así no eres nada, si eres así, acabas siendo un perdedor, y pregunto yo, quien es el perdedor, el que siente o el que te hace sentir.

S.M. (4 Marzo 2009)

lunes, 2 de marzo de 2009

“Hay que admitir...que somos humanos”

“Hay que admitir...que somos humanos”

Somos humanos, como tal, imperfectos buscadores de la
perfección.
Admitimos tener cinco sentidos, y anhelamos el sexto como
reconocimiento de nuestra superación.
Superación ante el universo que cree brindarnos más inmensidad
que nuestro propio mundo interior.
Quieres oír con el corazón y adentrarte en cada ser para ser uno
mas.
Quieres entender lo que nuestro yo interior habla,
ininteligibles voces que llegan a tus oídos cual balbuceo de un
niño.
Pactas con la muerte por querer lo que todos empeñan en creer
imposible, pactas con el diablo por dejar atrás lo superfial de
un cuerpo, por convertirte en alma mía, suya, de ella.
Ganar la batalla a sabiendas de tenerla ganada, no es ganar con
honradez.
Ganar, es perder y volver a levantarse, sacrificar a sabiendas
de dudar, llorar con la cabeza bien alta, entender sin más ayuda
que tu mente, corazón y alma.


S.M. 12/09/2005

viernes, 20 de febrero de 2009

Ángel negro

Solo "actualizo" por esas letras antiguas que siguen rondando por aqui, dejo de nuevo unas letritas de cuando el sentimentalisto asoma.

Ángel negro



En pesadillas guardianes encarceladores de sueños
envueltos deseos ocultos tras enrevesados secretos
y el sufrimiento cosiendo puntada a puntada la fria imagen del muerto.

No dictes sin condena porque el pasado no es tiempo
siendo conflicto de intereses el pensar que me querías
y al caerme de la cama hallarme en el fuego eterno.

Ángel negro sin justicia más que justicia venganza
el mapa sin referencia
el camino con las piedras
el puente exploto en pedazos
y mis manos, tendidas para que vuelvas.


S.M. 28/03/2006